En una soleada mañana en Grecia, una pareja de mediana edad, Jesse y Céline, se encuentra en una encrucijada emocional. Después de varios años juntos y dos hijas, han forjado una relación intensa, pero también cargada de frustraciones y dudas. Mientras pasean por un pintoresco pueblo costero, las conversaciones entre ellos se tornan más profundas y tensas, revelando el desgaste que se ha acumulado con el tiempo.
Jesse, un escritor que ha mantenido una conexión con su hijo de un matrimonio anterior, siente la presión de elegir entre sus responsabilidades familiares y su deseo de encontrar un sentido en su vida. Céline, por otro lado, se enfrenta a sus propias inseguridades y expectativas sobre el amor y la felicidad. A medida que el día avanza, sus pláticas oscilan entre la nostalgia y la confrontación, pasando de risas a lágrimas con una intensidad abrumadora.
En una cena con amigos, la dinámica del grupo revela aún más las diferencias en sus deseos y sueños, lo que lleva a un desenlace explosivo. La película se sumerge en la complejidad de las relaciones humanas, explorando el dilema entre el amor eterno y la realidad de la vida cotidiana. A través de diálogos brillantes y momentos íntimos, la historia nos invita a reflexionar sobre lo que significa realmente estar juntos, a pesar de las desavenencias que nos acechan. La atmósfera es tan palpable que uno casi puede sentir la brisa mediterránea mientras estos dos jóvenes de espíritu intentan encontrar su camino.