En un suburbio de Estados Unidos, a mediados del siglo XX, una familia judía inmigrante lucha por adaptarse a su nuevo hogar mientras persigue el sueño americano. La historia gira en torno a la familia Krichinsky, que ha llegado a este país con la esperanza de un futuro mejor, pero pronto descubre que cada logro trae consigo nuevos desafíos y sacrificios.
El patriarca, J. B., es un apasionado de la tradición familiar y las reuniones, pero a medida que la familia crece, los lazos y costumbres se ven amenazados por las nuevas generaciones que abrazan la individualidad. La trama se centra en las diferentes perspectivas de los hermanos, quienes enfrentan la realidad de un mundo en constante cambio, donde las viejas normas parecen desvanecerse.
A través de momentos de risa y tristeza, la película explora temas como la identidad, la pertenencia y el cambio cultural. Las reuniones familiares, que alguna vez fueron el alma de la unión, se convierten en un símbolo de la desintegración de los valores tradicionales. Mientras tanto, cada miembro de la familia se encuentra en una búsqueda personal que pone a prueba su conexión con el pasado y su lugar en un futuro incierto.
Con un estilo nostálgico y una rica representación de la cultura judía, la historia se despliega como un retrato conmovedor de las complicaciones de crecer y adaptarse, resonando con cualquiera que haya experimentado la lucha entre la tradición y el cambio.