Estamos en la década de 1930 en Marsella, y el mundo del crimen organizado está a punto de volverse más glamuroso y peligroso. Dos carismáticos ladrones, jugando con el azar y la suerte, deciden unir fuerzas para llevar a cabo un audaz plan que los llevará al corazón del inframundo. En medio de un ambiente cargado de rivalidades y traiciones, estos dos amigos, que se han ganado a pulso su lugar en la mafia local, se embarcan en una serie de robos cada vez más arriesgados, mientras intentan mantener su amistad intacta a pesar del peligro constante.
El filme no solo es un festín visual, con trajes elegantes y escenarios vibrantes que capturan el espíritu del tiempo, sino que también ofrece un reflejo del estilo de vida de los gánsteres, repleto de lujo y excesos. A medida que avanzan en su trepidante aventura, los protagonistas se enfrentan a un dilema moral: el deseo de fortuna y poder se topa con la lealtad hacia aquellos que aman. Con una mezcla de acción, humor y un toque de romance, la narrativa explora qué significa realmente ser un anti héroe en un mundo donde la traición acecha en cada esquina. Sin duda, la química entre los protagonistas y la atmósfera vibrante hacen que este filme sea una joya del cine europeo, manteniendo al espectador al borde de su asiento hasta el último golpe de adrenalina.