En la América de finales del siglo XIX, el fascinante mundo del espectáculo encuentra su punto de encontronazo con la historia. Buffalo Bill, un personaje carismático y oscuro, ha organizado un extravagante show en el que artistas y nativos americanos recrean hazañas del Viejo Oeste. Su espectáculo es un mega éxito, pero su visión romántica de la historia empapa a entrevistas y controversias, especialmente con la figura icónica de Sitting Bull, el legendario líder sioux.
Sentado en medio de un escenario que mezcla la realidad con el espectáculo, Sitting Bull se convierte en un símbolo de resistencia y autenticidad, mientras que Buffalo Bill intenta moldearlo a su manera para crear un espectáculo aún más atractivo. A medida que las interacciones entre ambos hombres se desenvuelven, la tensión aumenta, poniendo de manifiesto la disparidad entre el mito y la verdad histórica.
Con un elenco que refleja brillantez cómica y dramática, la película es una mezcla de sátira y reflexión sobre el impacto de la cultura popular en la percepción de la historia. La narrativa ofrece una mirada penetrante a la complejidad de la identidad norteamericana, cuestionando qué sucede cuando la realidad choca con la fantasía. El contraste entre la visión idealizada del Oeste y las experiencias de las tribus nativas es palpable, y lo hace no solo entretenido, sino también un poderoso comentario sobre el legado cultural que persiste hasta hoy. En este cruce de caminos, el humor y la tragedia se entrelazan de forma magistral, entregando una experiencia cinematográfica inolvidable.