En un pequeño pueblo de Estados Unidos, un joven carnicero se enfrenta a la crueldad de la vida y los oscuros secretos que encierra su familia. La trama nos presenta a un niño dulce pero solitario, que encuentra refugio en su trabajo en la carnicería, donde ayuda a su padre a preparar y vender carne a la comunidad. Sin embargo, su existencia pacífica se ve interrumpida cuando comienza a notar las injusticias y la hipocresía que rodean a la gente del pueblo.
El chico empieza a descubrir que su hogar esconde un pasado sombrío, marcado por la locura y la violencia. La relación con su madre se torna tensa, ya que ella lucha contra sus propios demonios y explota su frustración sobre su hijo. A medida que el niño se adentra en el oscuro mundo de los adultos, se convierte en testigo de secretos que lo marcan, lo llevan a cuestionarse sobre su propia identidad y su lugar en la sociedad.
Con un tono melancólico y una mezcla de realismo y surrealismo, la historia aborda temas universales como la pérdida de la inocencia y la búsqueda de la verdad. Mientras el niño lidia con su sufrimiento, comienza a manifestar comportamientos cada vez más erráticos que desdibujan la línea entre la locura y la cordura. En esta poderosa narrativa, el espectador se ve empujado a reflexionar sobre la condición humana y las cicatrices que dejan los traumas de la infancia.