En un tranquilo pueblo de México, un grupo de jóvenes decide disfrutar de un fin de semana en la montaña, lejos del bullicio de la ciudad. Lo que comienza como una escapada llena de risas y diversión se convierte en una pesadilla cuando un trágico suceso pone al descubierto las tensiones ocultas en la comunidad. Todo parece ir normal hasta que una serie de eventos desafortunados atrapan a los amigos en una red de confusiones, miedos y prejuicios que convierten la atmósfera de camaradería en una cacería de brujas.
A medida que una persona es acusada de un crimen terrible, la paranoia se desata entre los lugareños. La historia se desenvuelve en un ambiente hostil donde la solidaridad se transforma en desconfianza, y el honor en venganzas impulsivas. Con un enfoque en los dilemas morales y los efectos devastadores del rumor, la narrativa explora cómo los miedos y las creencias arraigadas pueden llevar a la deshumanización de un individuo.
Con personajes bien construidos y un trasfondo histórico que retrata la tensión política de México en los años 70, la película se convierte en un espejo de la sociedad, dejando a los espectadores reflexionando sobre la culpabilidad y la memoria colectiva. La obra profundiza en la tragedia de un hecho vergonzoso que nunca se olvida, invitando a la audiencia a cuestionar el rol que juega cada uno en la creación de relatos que definen la historia.