En un tranquilo pueblo, la vida de un repartidor de helados y un ex-soldado cambia drásticamente cuando un peligroso ladrón se hace con un explosivo altamente inestable que cuenta con un reloj en cuenta regresiva. La premisa es simple pero intrigante: si la bomba se calienta más de lo permitido, ¡boom! La tensión se dispara cuando el ladrón, en su desesperación por escapar de la ley, decide usar a los dos hombres como su salvaguarda en un plan loco para sacudir la ciudad.
El repartidor, un tipo simpático pero inexperto, se ve atrapado en una trama donde necesita usar más que solo su sentido del humor para sobrevivir. Junto a su inesperado compañero, un exmilitar marcado por el pasado, tendrán que encontrar la manera de neutralizar la situación antes de que todo estalle. A medida que la historia avanza, estos dos personajes tan diferentes comienzan a forjar una amistad improbable, enfrentándose a una serie de obstáculos que van desde una persecución frenética por las calles hasta momentos de pura tensión que mantienen al público al borde de su asiento.
Con una dosis de acción, comedia y amistad, esta aventura nos recuerda que en los momentos más difíciles, incluso los más inusuales pueden ser los héroes de la historia. La pregunta es: ¿podrán mantener la calma y salvar el día, o el reloj llegará a cero antes de que logren encontrar una salida? La respuesta está en el aire, junto a una bomba que no se detendrá por nada.