La historia gira en torno a un padre viudo, Walter, que se enfrenta a su reto más grande: reunir a su familia para celebrar la Navidad. Con las tensiones familiares a flor de piel, decide organizar una cena navideña en su hogar, con la esperanza de que esta antigua tradición ayude a sanar las viejas heridas y a unir a su caótica prole. Sus cuatro hijos, cada uno con sus propias vidas y problemas, llegan a casa con más de un bagaje emocional.
Desde el hijo mayor, que acaba de salir de una relación complicada, hasta la hija más joven, quien busca su lugar en el mundo, todos traen consigo sus conflictos personales. La atmósfera se vuelve cada vez más tensa cuando revelaciones inesperadas y secretos familiares comienzan a salir a la luz. Con un toque de humor y una gran dosis de sinceridad, el grupo debe confrontar no solo sus diferencias, sino también el dolor de la pérdida de su madre.
Mientras enfrentan un sinfín de enredos y momentos hilarantes, Walter intenta mantener la paz y la armonía, pero las cosas no son tan sencillas. Al final, la verdadera esencia de la Navidad se revela: es sobre el amor y la familia, aún en medio del caos. La película, con un elenco lleno de estrellas y un tono fresco, nos recuerda que, a pesar de las diferencias, los lazos familiares siempre encuentran la manera de prevalecer.