En una ciudad marcada por la decadencia, dos hombres de mundos completamente distintos se cruzan en un edificio en ruinas que está a punto de ser demolido. Por un lado, tenemos a un exmilitar, un tipo duro que lucha por salir adelante tras dejar atrás una vida de conflictos y traumas. Su objetivo es claro: conseguir un poco de dinero extra para ayudar a su familia. Por otro lado, está un criminal despiadado que ha venido a recuperar un botín escondido en las entrañas del olvidado castillo urbano. Sin saberlo, sus caminos se entrelazan en una carrera contra el tiempo.
Cuando estalla un tiroteo inesperado, ambos hombres se ven atrapados en un juego mortal donde las balas vuelan y la tensión aumenta. Mientras la cuenta atrás para la demolición se acelera y la estructura comienza a desmoronarse, se ven obligados a trabajar juntos para escapar con vida. Mientras la amistad se forma en medio del caos, descubrirán que a veces el mayor tesoro no es el dinero, sino las conexiones que se forjan en situaciones extremas.
Así, esta película mezcla la acción con momentos de intimidad, explorando los efectos de la violencia y la redención, todo ello con una buena dosis de giros inesperados. Con un ritmo trepidante y una cinematografía que captura la esencia de la lucha por la supervivencia, los protagonistas aprenderán que, en ocasiones, es mejor enfrentarse a los demonios del pasado que dejarse consumir por ellos.