En una tranquila ciudad checa durante los años 60, un joven llamado Petr se enfrenta a las complicaciones de la vida adulta mientras navega por las primeras experiencias del amor, la decepción y la búsqueda de identidad. Petr, un estudiante de secundaria algo torpe y sin mucha suerte, se encuentra atrapado entre las expectativas de sus padres y la presión de encajar en un mundo que cada vez le resulta más confuso. Después de un desafortunado incidente en un trabajo de verano, donde pierde un juego de cartas valioso, decide cambiar su rumbo y dejar de lado la rutina monótona de su vida.
A medida que avanza la historia, Petr se ve envuelto en un torbellino de encuentros cómicos, desde las travesuras con sus amigos hasta los enredos amorosos con una joven que capta su atención. Su travesía no solo es un retrato de la juventud y sus desafíos, sino también una mirada profunda a la lucha por la autoestima y la libertad personal en un contexto social en cambio. En un mundo gobernado por las normas y expectativas, Petr comienza a cuestionar lo que realmente quiere para su futuro, enfrentándose a sus miedos y frustraciones con un toque de humor y humanismo.
Sin caer en la melodrama, la película captura la esencia de la adolescencia, el deseo de conexión y el inevitable paso hacia la madurez, todo ello en un ambiente que refleja la estética y las preocupaciones de la Europa del Este de los años sesenta.