En la década de 1870, un simpático vaquero llamado John O'Hearn vive la vida despreocupada de un ranchero solitario. Su rutina cambia drásticamente cuando recibe la inesperada noticia de la muerte de un antiguo amigo, quien le ha dejado un peculiar legado: un burdel en un pequeño pueblo de Wyoming. Intrigado por la posibilidad de un nuevo comienzo, John decide viajar al lugar, sin tener ni idea de todo lo que le espera.
Al llegar, se da cuenta de que el establecimiento es más que un simple negocio: es un punto de encuentro para los hombres del pueblo, quienes han hecho del lugar su refugio de camaradería y diversión. Sin embargo, cuando John intenta cerrar el local, se topa con una conmovedora resistencia por parte de las trabajadoras y los consumidores, quienes ven el lugar como un baluarte de libertad y amistad en un mundo a menudo brutal y despiadado.
A medida que profundiza en la vida del burdel, John comienza a cuestionar su propia existencia y las relaciones que ha cultivado a lo largo de los años. Entre risas y situaciones absurdas, el vaquero aprende sobre la importancia de la comunidad, el amor y la aceptación. Lo que empezó como un viaje para liquidar un legado se convierte en una celebración de la vida y de las conexiones humanas, haciendo de su estancia en el pueblo una aventura inolvidable llena de reflexiones y sorpresas.