En esta curiosa comedia de 1962, seguimos las peripecias de un grupo de ladrones que, cansados de sus vidas delictivas, deciden unirse a un singular grupo de apoyo para tratar de dejar el crimen. El escenario es un club secreto donde los miembros se reúnen para compartir sus historias y aprender a vivir como ciudadanos respetables. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas; las viejas costumbres son difíciles de erradicar y el atractivo del delito siempre está al acecho.
Entre los miembros del grupo se encuentra un maestro del disfraz que tiene un talento especial para meterse en problemas y un carismático ladrón de bancos que siente la presión de superar su adicción al robo. Mientras intentan reconstruir sus vidas, se ven envueltos en una serie de cómicas malentendidos y persecuciones, especialmente cuando un antiguo compañero de crimen aparece en el horizonte, amenazando con desbaratar sus esfuerzos por cambiar.
Con diálogos ingeniosos y un estilo ligero, la película explora temas como la redención, la amistad y la lucha interna entre lo correcto y lo incorrecto. La química entre los personajes y sus hilarantes intentos por librarse de su pasado ladrón garantizan risas a lo largo de la trama. Con un desenlace inesperado, esta historia de segundas oportunidades nos empuja a cuestionar qué tan lejos estamos dispuestos a ir para dejar atrás nuestra vida anterior y reinventarnos.