En esta inquietante obra de un cineasta austriaco, seguimos la vida de una familia europea común enfrentándose a la monotonía de la vida diaria y la presión de una sociedad consumista. La trama comienza con Georg, su esposa y su hija, quienes parecen llevar una existencia cómoda pero insatisfactoria. La rutina, el trabajo y las expectativas sociales les han hecho perder de vista lo que realmente importa.
A medida que avanza la historia, se desvelan las tensiones ocultas que subyacen en su hogar. La familia comienza a realizar decisiones drásticas: despojarse de sus posesiones materiales y rechazar las normas establecidas. Este alejamiento físico y emocional se convierte en una forma de protesta contra un mundo que no les satisface. La angustia existencial se intensifica, y lo que parecía un simple deseo de simplicidad rápidamente se transforma en un viaje hacia la desesperación.
Lo que comienza como una exploración de la vida moderna se transforma en una narrativa sombría y perturbadora. Con un estilo visual meticuloso y un enfoque minimalista, la película presenta una crítica incisiva sobre el vacío del consumismo y la búsqueda del sentido en un mundo caótico. La unión familiar se ve puesta a prueba, mientras que su destino se vuelve cada vez más incierto, inmiscuyéndose en un clímax inquietante que deja a la audiencia reflexionando sobre la naturaleza de la libertad y las consecuencias de las elecciones radicales. Una experiencia cinematográfica que se adentra en las profundidades de la desesperanza y la búsqueda de autenticidad.