En esta comedia de espías, el extravagante y torpe agente secreto Dick Steele tiene la misión de detener a un malvado villano que planea desatar el caos mundial. Con su astucia bastante limitada y su tendencia a meterse en situaciones ridículas, Dick debe enfrentarse a los peligrosos trucos y trampas que el siniestro grupo de criminales ha preparado. Su enemiga, una femme fatale llamada Veronique, es tan encantadora como peligrosa, haciendo que cada encuentro entre ambos sea una mezcla de tensión y humor absurdo.
A medida que Dick se adentra en la misión, descubre gadgets absurdos y enfrenta situaciones disparatadas: desde peleas en un casino hasta persecuciones en autos que se descontrolan. En su camino, contará con la ayuda de una intrépida agente que se convierte en su inesperada compañera, lo que añade un toque de romance a la mezcla caótica. Varios personajes secundarios, incluido un jefe de espías muy serio y un grupo de villanos que a veces parecen más cómicos que amenazantes, hacen que cada escena salga disparada de lo absurdo a lo hilarante.
Entre referencias culturales, gags visuales y situaciones ridículas, la historia lleva al público a través de un viaje vertiginoso donde cada giro es tan impredecible como divertido. Con un estilo que recuerda a las clásicas películas de espionaje, la película logra equilibrar la acción y la comedia, dejando a los espectadores riendo y preguntándose qué locura pasará a continuación. Al final, se reafirma que la vida de un espía puede ser más complicada de lo que parece, especialmente cuando la torpeza es parte del paquete.