En el corazón de Londres, un hombre anciano llamado Anthony lucha contra los estragos del Alzheimer, una enfermedad que transforma su realidad día a día. A medida que su memoria se desvanece, también lo hace su sentido de la identidad y la independencia. Anthony, interpretado magistralmente por Anthony Hopkins, se encuentra atrapado en un laberinto de confusiones, luchando contra la creciente intromisión de su hija, Anne, quien intenta ofrecerle la ayuda que necesita para navegar su deterioro cognitivo.
A lo largo de la película, el espectador es llevado a una experiencia intensa y emocional a través de los ojos de Anthony, quien oscila entre la rabia, la desesperación y momentos de lucidez. La línea entre lo real y lo imaginado se difumina, lo que ofrece una visión inquietante de la enfermedad no solo desde la perspectiva del paciente, sino también desde la de aquellos que cuidan de ellos. Anne, interpretada por Olivia Colman, se ve atrapada en su propio dolor al intentar comprender su papel como cuidadora y como hija, enfrentándose a su propia angustia mientras lucha por mantener la cordura de su padre.
Con una dirección conmovedora y un guion que invita a la reflexión, la historia explora temas profundos como el amor, la pérdida y la fragilidad de la mente humana. A través de este viaje desgarrador, se destaca la lucha no solo de Anthony, sino de toda una familia que debe aprender a afrontar el futuro incierto que se avecina.