En un mundo donde la política y la mercadotecnia se entrelazan de manera más intensa que nunca, una consultora estadounidense llamada Jane Bodine, interpretada por Sandra Bullock, se enfrenta a uno de los mayores desafíos de su carrera. Después de haber pasado por una serie de fracasos personales y profesionales, Jane es llamada a Bolivia para ayudar a un candidato presidencial que está luchando contra un oponente formidable.
A medida que Jane se sumerge en la cultura local y el clima político tenso del país, se da cuenta de que no se trata solo de ganar una elección, sino de jugar con las emociones y percepciones del público. Usando estrategias de campaña poco ortodoxas y una mezcla de ingenio y audacia, Jane comienza a reconfigurar la imagen del candidato en un intento por atraer a votantes que inicialmente lo desprecian.
Sin embargo, el camino hacia el éxito no es fácil. La competencia es feroz y el candidato opuesto, respaldado por un ex colega de Jane, pone en jaque su estrategia. A lo largo de su lucha, Jane se ve forzada a confrontar sus propios demonios y la ética de utilizar tácticas manipulativas para ganar. En un giro inesperado, Jane empieza a cuestionar si realmente se puede jugar limpio en el mundo de la política, mientras lucha por no perder de vista el objetivo en medio del caos que rodea a la campaña. La película es una mezcla de comedia, drama y crítica social que revela el poder de la imagen en la política moderna.