En un pequeño pueblo de Fátima, Portugal, en el año 1917, tres jóvenes pastores, Lúcia, Francisco y Jacinta, llevan una vida sencilla y tranquila. Sin embargo, su rutina se ve interrumpida de manera extraordinaria cuando afirman tener visiones de la Virgen María. A medida que las noticias de estas apariciones se esparcen, la gente del pueblo se siente atraída por la idea de lo sobrenatural, pero también surge el escepticismo y el rechazo por parte de algunos adultos, incluyendo a las autoridades locales y la iglesia.
Lúcia, la más intrépida del grupo, se convierte en la voz de las visiones, mientras que Francisco y Jacinta luchan con la presión y las consecuencias de su creciente popularidad. A lo largo de la película, estos pequeños enfrentan tanto la esperanza de su mensaje como los peligros que conlleva: fueron amenazados, rechazados y menospreciados, pero su fe inquebrantable los impulsa a seguir adelante.
A medida que más y más personas se reúnen para presenciar las manifestaciones, la historia se convierte en un contagioso fenómeno de fe que trasciende el tiempo y el espacio. Con la cinematografía mágica que capta la esencia del campo portugués y una historia inspiradora sobre la fe, la familia y el amor, la película narra cómo estos niños se convierten en un símbolo de esperanza en un mundo lleno de miedo y duda. Con un desenlace conmovedor, la obra rinde homenaje no solo a la historia de los pequeños, sino también a la resiliencia y la búsqueda de la verdad.