En un pequeño pueblo francés a principios del siglo XX, la vida de los habitantes se ve sacudida por una extraña epidemia que comienza a afectar a los jóvenes. El relato sigue a Louise, una joven soñadora y rebelde que anhela escapar de la monotonía de su vida y de las estrictas expectativas que la sociedad impone sobre ella. Mientras los brotes de fiebre comienzan a diseminarse, Louise se encuentra con Paul, un joven de espíritu libre que se siente atrapado en la rutina del trabajo agrícola.
Juntos, exploran la belleza del campo y comparten sus anhelos de libertad, pero la inminente crisis de salud arrastra al pueblo a un estado de pánico y desesperación. A medida que los casos aumentan, la comunidad se divide entre aquellos que buscan soluciones racionales y quienes se dejan llevar por supersticiones y creencias antiguas. Louise y Paul deben enfrentarse no solo a la amenaza de la enfermedad, sino también a los juicios y miedos de sus vecinos.
En medio del caos, su vínculo se fortalece, y la fiebre se convierte en un símbolo de la lucha por la libertad y el amor en un mundo que parece querer reprimirlo todo. Con un estilo visual evocador, la narrativa oscila entre la poética y la cruda realidad, tejiendo un retrato conmovedor de la juventud, la pasión y el deseo de romper con las cadenas del pasado. Todo esto mientras la sombra de la fiebre acecha cada decisión y cada momento compartido.