En esta trepidante secuela, Johnny Blaze, un motero con un oscuro secreto, busca redención mientras intenta escapar de su tormentosa vida como el temido Ghost Rider. Alejado de la sociedad y sumido en la autodestrucción, Blaze ha huido a Europa para evadir a la demoníaca fuerza que se apodera de él cada vez que siente ira. Pero la tranquilidad no dura mucho; un misterioso culto, liderado por el siniestro Roarke, lo encuentra y lo recluta para una misión desesperada.
La vida del joven Danny, un niño con habilidades especiales y un oscuro futuro, está en juego. Roarke quiere usarlo para cumplir su malévolo objetivo, por lo que Blaze se ve obligado a enfrentarse a sus propios demonios, tanto literales como figurados. Con la ayuda de una madre desesperada que busca proteger a su hijo y una serie de enemigos sobrenaturales, Johnny debe decidir si está dispuesto a unirse a la lucha para salvar el alma del niño y, por ende, la suya.
A medida que la tensión aumenta, Blaze se transforma en un guerrero imparable que monta su motocicleta como si fuera un rayo de venganza mientras desata su fuerza de Ghost Rider. Atrapado entre la lucha por salvar a Danny y el deseo incontrolable de la fuerza oscura que habita en su interior, Johnny se enfrenta a decisiones que podrían cambiar el rumbo de su vida y el destino de muchas almas. ¿Logrará encontrar su paz o el infierno lo reclamarán de una vez por todas?