En una soleada y caótica ciudad de Los Ángeles, el criminal de poca monta Larry Gigli se encuentra atrapado en un enredo que desafía toda lógica. Su jefe, el infame capo de la mafia, le asigna una misión peculiar: debe secuestrar a Brian, el hermano de una fiscal federal, para que suelte a un mafioso arrestado. Sin embargo, las cosas se complican cuando Larry se asocia con Ricki, una seductora y carismática mujer que no es solo un interés amoroso, sino también un criminal con su propia agenda.
A medida que la trama se desarrolla, Larry y Ricki se ven envueltos en una serie de situaciones absurdas y cómicas, desde encuentros con la policía hasta momentos de tensión y rivalidades inesperadas. Mientras se esconden y traman su próximo movimiento, sus personalidades chocan de forma hilarante: Larry es un tipo torpe que quiere ser un gangster de verdad, y Ricki es increíblemente astuta, capaz de manipular cualquier situación a su favor.
La película se convierte en una exploración de su extraña relación, entretiñendo momentos de romance inesperados y diálogos cargados de humor. Sin embargo, ante las risas, la historia también resalta el dilema personal de vivir en un mundo de criminales y la búsqueda de la verdadera conexión emocional. En medio del caos, los dos criminales se ven obligados a cuestionar sus prioridades y a reflexionar sobre qué realmente importa en la vida.