En un ambiente cargado de tensiones, la historia sigue a un joven llamado Pierre que, tras una tormentosa relación con su novia, decide mudarse a un pequeño departamento donde se encuentra con Anton, un hombre maduro y carismático que vive su vida sin remordimientos. A medida que se desarrolla su relación, el vínculo entre ellos se intensifica, sumergiéndonos en un juego de seducción y manipulación emocional. Anton, que al principio aparece como una figura seductora y segura de sí misma, revela poco a poco sus inseguridades y secretos, mientras Pierre también lidiará con sus propios miedos y deseos.
El entorno se convierte en un campo de batalla donde se cruzan sus diferentes perspectivas sobre el amor, la identidad y la sexualidad. A lo largo de la película, los personajes se ven arrastrados a una danza compleja de dominación y sumisión, donde el deseo se entrelaza con la angustia y el arrepentimiento. Cada encuentro es una mezcla de pasión y dolor, reflejando las profundas huellas que las relaciones humanas pueden dejar.
El relato está impregnado de diálogos afilados y momentos de intensa conexión emocional que hacen que tanto Pierre como Anton se enfrenten no solo a sus deseos, sino a las constantes sombras de su pasado. En el fondo, se plantea la pregunta de si es posible encontrar el verdadero amor en medio del caos personal y social, mientras ambos hombres intentan despejar su camino en un mundo lleno de contradicciones. La película es una exploración de las complejidades del amor y el deseo, que resuena con quienes han navegado por aguas complicadas.