En esta comedia de enredos que rememora la época dorada del cine mudo, conocemos a un torpe pero bien intencionado hombre que se enfrenta a una serie de desastres mientras intenta ayudar a su amigo en apuros. Todo comienza cuando su compañero se encuentra en problemas tras un divorcio complicado, y para colmo, la exesposa ha decidido llevarse todo lo que él ama, incluyendo su adorada casa. Decidido a brindar asistencia, nuestro protagonista se desplaza a la casa de su amigo con la esperanza de evitar que el caos se apodere de su mundo.
Con su torpeza habitual, el protagonista convierte un simple intento de limpieza en una cadena de desastres hilarantes. Desde paredes manchadas hasta muebles rotos, cada intento de mejorar las cosas solo empeora la situación. Para colmo, una serie de visitas inesperadas se agravan cuando la exesposa llega para inspeccionar lo poco que queda de la residencia, lo que provoca una carrera frenética para ocultar los destrozos.
Risas garantizadas surgen en momentos clave, desde la lucha cómica con un cuadro que se niega a mantenerse en pie hasta un perro travieso que añade un toque especial al caos. En medio de toda la locura, nuestra historia nos recuerda el valor de la amistad y el apoyo cuando las cosas se ponen difíciles. Con un guion ingenioso y un ritmo vibrante, esta película es un delicioso viaje a través de las desventuras y el humor que solo el cine de los años 30 puede ofrecer.