En una comedia que mezcla el absurdo con la pura diversión, dos hombres de mediana edad, que todavía viven con sus padres, ven sus vidas patas arriba cuando sus progenitores deciden casarse. Dale, un apasionado de la música, y Brennan, un aspirante a actor, no solo comparten la misma casa, sino que también son como dos niños grandes que nunca han madurado. De repente, tienen que enfrentarse a la realidad de ser hermanos, lo que desencadena una serie de conflictos hilarantes y situaciones incómodas.
Su convivencia está marcada por constantes peleas por la atención de sus padres y por el control de la casa, además de rivalidades absurdas que pronto escalan a niveles epicos. Entre su intento de convivir, descubren un improbable vínculo a través del caos que generan en su día a día, mientras que también tratan de encontrar su lugar en un mundo que parece haberles dejado atrás.
Las cosas se complican aún más cuando se ven envueltos en un plan loco para salvar la empresa del padre de uno de ellos, cuando las cosas no resultan como esperaban. La película está llena de momentos icónicos y diálogos que se han convertido en favoritos de los fans, ofreciéndonos una mirada divertida y desenfadada sobre la familia, la amistad y lo que significa realmente crecer —o no hacerlo en absoluto. Al final, lo que se presenta es una historia sobre la aceptación, donde el amor fraternal emerge en medio del caos.