Ambientada en un contexto de guerra absurda y surrealista, esta película sigue las desventuras de un grupo de soldados británicos durante la Segunda Guerra Mundial. El protagonista, un idealista teniente llamado Ernest Goodbody, es un pacifista que se encuentra atrapado en un conflicto que contradice sus principios. A lo largo de la historia, Goodbody intenta llevar a cabo su mando con un enfoque poco convencional, tratando de demostrar que la guerra no es la solución y que la camaradería y la creatividad podrían derrotar al enemigo sin necesidad de violencia.
A medida que avanza la trama, la película se convierte en una crítica mordaz de la burocracia militar y de la locura de la guerra, con situaciones cómicas e absurdas que resaltan la ineptitud del sistema. Desde comandos fallidos hasta estrategias desastrosas, Goodbody y su escuadrón se ven envueltos en una serie de eventos hilarantes que desafían la lógica, mostrando lo ridículo del conflicto bélico.
Con un estilo visual audaz y una narrativa que mezcla lo cómico y lo trágico, la película invita al espectador a contemplar el verdadero costo de la guerra, más allá de las balas y los ataques. A través de un humor negro y una estética innovadora, este relato no solo entretiene, sino que también deja una profunda reflexión sobre los absurdos de la guerra y la búsqueda de la auténtica paz. Así, Goodbody se convierte en un improbable héroe, aunque su victoria es más simbólica que tangible.