En una Italia de los años 30, en medio del creciente antisemitismo y la sombra de la guerra, la vida de un grupo de jóvenes judíos se centra en un hermoso jardín que se convierte en su refugio y símbolo de esperanza. La historia gira en torno a la familia Finzi-Contini, quienes, a pesar de la amenaza que pesa sobre ellos, buscan preservar su estilo de vida privilegiado. El hijo de la familia, Micol, es una joven y encantadora mujer que atrae la atención de Giorgio, un chico de clase media que frecuenta el jardín.
A medida que su relación se desarrolla, Giorgio se enamora perdidamente de Micol, disfrutando de la inocencia de los días pasados juntos, rodeados de risas y juegos en un entorno idílico. Sin embargo, la amenaza del régimen fascista se cierne sobre ellos como una nube oscura; el mundo exterior empieza a infiltrarse en su pequeño paraíso. Con el tiempo, las tensiones se vuelven palpables, y la atmósfera cálida y despreocupada del jardín se convierte en un recordatorio doloroso de la fragilidad de su felicidad.
A través de una narrativa íntima y evocadora, la película aborda temas de amor, pérdida y la inevitabilidad del cambio. Es una obra que, aunque ambientada en una época turbulenta, resuena con la universalidad de la experiencia humana, capturando la dulce melancolía de un tiempo que se desvanecía rápidamente. Al final, el jardín no solo representa un espacio físico, sino también un símbolo de lo que se pierde cuando el mundo se torna inhóspito.