En un país donde las temperaturas nunca bajan de los 30 grados, un grupo de inadaptados se embarca en una aventura que desafía el sentido común. Tras la descalificación del velocista Derice Bannock en los Juegos Olímpicos de 1988, él y su amigo Sanka Coffie deciden que no se rendirán tan fácilmente y sueñan con participar en los Juegos Olímpicos, pero en una disciplina poco convencional: el bobsleigh. Con la ayuda del estricto, pero desilusionado, ex-entrenador de equipo de bobsleigh, Irv Blitzer, quien también busca redención, forman un equipo poco probable que incluye a dos excéntricos del deporte: el Canguro y el despreocupado Sanka.
Aunque la idea de un equipo jamaiquino de bobsleigh parece un chiste, los cuatro enfrentan un montón de obstáculos, desde la falta de experiencia y entrenamiento hasta los prejuicios de los demás competidores. La película mezcla risas con momentos de esfuerzo y superación, mostrándonos que la amistad y la determinación pueden romper las barreras más difíciles. Con un trasfondo vibrante que captura la esencia de Jamaica, la trama nos lleva a seguir su viaje lleno de momentos hilarantes y desafíos inesperados, mientras los personajes aprenden no solo a manejar su trineo, sino a enfrentarse a sus propios miedos. En última instancia, el grupo descubre que ganar no es solo un número, sino el viaje y las conexiones que forjan en el camino hacia sus sueños olímpicos.