En un pequeño pueblo francés, un joven cura llega con la esperanza de llevar paz y fe a su comunidad. Pronto se enfrenta a la realidad de un entorno marcado por la hipocresía y la resistencia al cambio. Su dedicación y sinceridad se ven desafiadas por las tensiones entre los habitantes, quienes cargan con sus propios secretos y resentimientos. La vida del cura se convierte en un diario de luchas internas y conflictos externos, mientras observa cómo la fe puede ser tanto un refugio como un arma.
A medida que se va integrando en la vida del pueblo, se enamora de su misión, pero también se siente abrumado por el sufrimiento y la desilusión que encuentra en sus feligreses. Desde la joven madre con un pasado turbulento hasta el arrogante noble del lugar que desprecia toda forma de religión, cada persona le presenta desafíos únicos. A través de sus encuentros, el cura aprende sobre la complejidad humana, la lucha entre la fe y la duda, y la soledad que a menudo acompaña a aquellos que buscan hacer el bien.
A medida que su salud comienza a deteriorarse, se convierte en una alegoría de la lucha de su propia espiritualidad. La película es un retrato conmovedor de la resiliencia del espíritu humano frente a la adversidad, destacando la belleza de la búsqueda de conexión y redención en un mundo complicado.