En un suburbio californiano, un grupo de adolescentes se enfrenta a la cruda realidad de sus vidas mientras lidian con problemas familiares, relaciones complicadas y la búsqueda de su propia identidad. A través de sus ojos, somos testigos de un mundo lleno de desilusión y soledad, donde las expectativas sociales chocan con la dura verdad de sus entornos.
Entre los protagonistas se encuentra un joven que lucha por entender su sexualidad, un chico que experimenta con la violencia y una chica que se siente atrapada en una relación tóxica. Sus historias entrelazadas muestran la complejidad del crecimiento en un lugar donde el amor y la aceptación parecen inalcanzables. La película no se detiene en los temas superficiales típicos de la adolescencia; en cambio, ahonda en la desesperación y la tristeza que muchos jóvenes enfrentan detrás de puertas cerradas.
La narración se entrelaza con escenas impactantes y crudas, que a menudo dejan al espectador incómodo, pero también reflexionando sobre la vida. Esta pieza cinematográfica no se guarda nada; representa una visión controvertida de la juventud, donde la lucha interna y la búsqueda de conexión son tan reales como dolorosas. A medida que los personajes intentan encontrar su camino, queda claro que, en este mundo desolador, la libertad y el entendimiento son un lujo que no todos pueden permitirse. A través de sus altibajos, se desafían a sí mismos y se enfrentan a las amargas lecciones que la vida les presenta.