En una elegante fiesta en Nueva York, la vida social se interrumpe cuando el magnate de los perros de raza pura, Richard "Ricky" Snell, es encontrado muerto en su lujosa casa, con su perro a su lado. La escena es inquietante y al mismo tiempo fascinante, ya que la investigación saca a la luz un mundo de rivalidades y secretos ocultos entre los posadores de la alta sociedad.
El detective Philo Vance, conocido por su aguda mente y su intuición excepcional, es llamado para desentrañar este enigma. A medida que profundiza en el caso, Vance se topa con un desfile de personajes excéntricos: desde la celosa exesposa de Snell hasta un misterioso amante, cada uno con sus propios motivos y coartadas. Mientras la trama se desarrolla, las tensiones aumentan y los lazos de amistad se ponen a prueba, con un perro siempre presente como un recordatorio de la lealtad y la traición.
Con intriga, glamour y un toque de humor negro, la historia se convierte en un juego del gato y el ratón entre Vance y un astuto asesino que parece siempre un paso adelante. Al final, la verdad se revela en un torbellino de giros inesperados, dejando al público boquiabierto y recordando que la vida, al igual que el mundo de los perros de exhibición, no siempre es lo que parece. La película es un fiel reflejo del espíritu de la época y una muestra del ingenio de su protagonista.