En una comedia clásica llena de acción y locura, nos transportamos a los ajetreados años 1900, donde la competencia entre dos rivales se convierte en una épica carrera a través de continentes. Por un lado, tenemos a un arrogante y engreído piloto llamado Lesley R. (interpretado por Tony Curtis), que siempre está en busca de la próxima gran aventura y de demostrar su destreza al volante. Por otro lado, el astuto y algo tramposo profesor Fate (Jack Lemmon) tiene un plan descabellado para ganar la carrera y humillar a su oponente.
La trama se desata cuando se organiza una increíble carrera entre Nueva York y París, una travesía llena de obstáculos, desafíos y personajes disparatados a lo largo del camino. Con un rebosante sentido del humor, la película presenta una galería de personajes excéntricos, como la encantadora femme fatale, quien entre sus encantos y enredos, se convierte en el interés romántico de Lesley. Cada escenario ofrece nuevas sorpresas, desde demostraciones de ingenio y técnicas de sabotaje hasta imponentes desafíos que ponen a prueba las habilidades de los competidores.
Con un festín de vehículos espectaculares, tramas hilarantes y situaciones absurdas, la carrera pronto se convierte en un espectáculo de entretenimiento innegable que capta la atención del público. Mientras tanto, la lucha entre ingenio y locura destaca en un desenlace que promete risas y, por supuesto, una lección sobre la verdadera esencia de la competencia.