En una acogedora pero caótica casa de vacaciones francesa, los inusuales acontecimientos comienzan a desarrollarse cuando un excéntrico hombre de vacaciones, Monsieur Hulot, llega para relajarse y disfrutar del mar. Con su característico gorro y su forma torpe de interactuar con el mundo, Hulot rápidamente se convierte en el centro de atención, pero no siempre de la manera planeada.
Los turistas que se alojan en la misma playa son un variado grupo de personajes: desde familias nerviosas hasta jóvenes en busca de romanticismo, todos tratando de escapar de su rutina diaria. Hulot, incapaz de resistir el impulso de meterse en situaciones hilarantes, interfiere en sus vacaciones, causando caos entre el descontrol y la risa. Mientras intenta pasar desapercibido, las metidas de pata y las situaciones inesperadas, como una serie de malentendidos y accidentes cómicos, convierten su estancia en un torbellino de risas.
La película se desarrolla en un ambiente tan vibrante como una pintura impresionista, donde la trama se mueve más por la secuencia de escenas cómicas que por un enfoque narrativo tradicional. Con un estilo visual único y un uso ingenioso del slapstick, el director logra capturar la esencia de la vida de verano y el inevitable desorden que trae el descanso. A medida que el tiempo avanza, tanto Hulot como los demás personajes descubren que, en ocasiones, las vacaciones son algo más que relajarse: son una oportunidad para disfrutar del caos que hace que la vida sea tan divertida.