En un pintoresco pueblo francés, el simpático oficial de policía Cruchot intenta disfrutar de unas merecidas vacaciones. Sin embargo, sus planes de relax se ven interrumpidos cuando es asignado a supervisar un campamento de verano para jóvenes problemáticos. Aunque inicialmente está reticente, Cruchot se da cuenta de que esta experiencia podría ser más divertida de lo que pensó.
A medida que se adentra en la vida del campamento, se enfrenta a un grupo de chicos traviesos que no lo ponen nada fácil. Además, su intento de ser un hombre de autoridad constantemente choca con las travesuras y las locuras de los adolescentes, desde fugas improvisadas hasta bromas pesadas. La situación se complica aún más cuando Cruchot se enfrenta a un grupo de ladrones que intentan aprovechar la confusión del campamento para llevar a cabo un robo en el pueblo.
Entre malentendidos y situaciones cómicas, Cruchot intenta mantener el orden mientras lidia con sus propios problemas de confianza y reconocimiento. Con un toque de romance y mucha diversión, verá la importancia de la amistad y la camaradería al superar los obstáculos junto a sus jóvenes inquilinos. Lleno de risas, situaciones absurdas y un toque de aventura, esta historia encarna el espíritu de la ligereza veraniega, mostrando que, a veces, las vacaciones no son solo para descansar, sino para aprender, crecer y disfrutar de la vida.