En un pequeño y tranquilo pueblo canadiense, un joven llamado Léa está atrapado en la confusión de su propia identidad y en su vida familiar disfuncional. Todo cambia cuando conoce a un carismático y rebelde compañero de clase, quien despierta en ella un torrente de emociones y deseos que nunca había experimentado. Atrapados entre la pasión y la incertidumbre, Léa y su nuevo amigo inician una intensa relación que explorará los límites de la amistad y la atracción.
Mientras su conexión se intensifica, también surgen los miedos y las inseguridades de ambos, llevándolos a cuestionar su orientación sexual y su lugar en el mundo. La película no solo aborda el descubrimiento sexual, sino también la lucha interna que enfrentan los jóvenes al intentar aceptar quiénes son realmente. La relación se convierte en un refugio y a la vez en un campo de batalla emocional, ya que tanto Léa como su pareja lidian con los juicios sociales y las expectativas familiares.
A medida que profundizan en su relación, se ven obligados a confrontar verdades difíciles sobre sus vidas y sus sentimientos, lo que culmina en un desenlace inesperado que revela la fragilidad del amor adolescente. La narrativa se desarrolla de manera cruda y honesta, capturando la esencia de un amor que, aunque efímero, deja una marca imborrable en la vida de ambos jóvenes. La película es una exploración conmovedora de la búsqueda de la identidad y la conexión humana.