En el vibrante Londres de los años 40, una serie de asesinatos horripilantes de mujeres jóvenes tiene a la ciudad en un estado de pánico. La policía está en el punto de mira, pero la verdad es que la investigación da un giro inesperado cuando un misterioso inquilino llega a una pensión regentada por una mujer solitaria llamada Daisy. El nuevo huésped, con su aspecto intrigante y carácter esquivo, se convierte rápidamente en el centro de atención de todos los que viven bajo su techo. Entre ellos, su encantadora pero vulnerable inquilina, quien comienza a sentir una conexión inexplicable con él.
A medida que los cuerpos siguen apareciendo, la sospecha recae en el extraño inquilino. Daisy, dividida entre su creciente atracción por él y la creciente presión de la policía y la comunidad, se ve atrapada en un tira y afloja emocional. La atmósfera se carga de tensión cuando descubre secretos oscuros sobre su pasado y el verdadero motivo de su llegada. La trama se enreda en un suspense inquietante, donde nadie es lo que parece y el amor y el horror coexisten en una danza peligrosa.
Con una dirección cautivadora y un reparto que brilla en sus papeles, la historia va llevando a la audiencia por un viaje escalofriante que reta las ideas preconcebidas sobre el bien y el mal. Al final, todos se preguntan: ¿quién es realmente el enigmático inquilino? ¿Un asesino o una víctima de circunstancias crueles?