En una mansión de Connecticut, la familia Tyrone lucha con sus demonios personales en una noche que parece interminable. El patriarca, James, es un actor que ha sacrificado su salud y su carrera por el alcohol, mientras que su esposa, Mary, se encuentra atrapada en una batalla constante con su adicción a la morfina. A medida que la noche avanza, las tensiones familiares emergen a la superficie, revelando secretos y resentimientos que han estado latentes durante años.
El hijo mayor, Jamie, es un cínico que lidia con su propio fracaso y busca refugio en el alcohol, mientras que su hermano menor, Edmund, sufre de una enfermedad terminal que lo convierte en el confidante involuntario de las angustias familiares. Esta noche de revelaciones desata una tormenta emocional que pone en tela de juicio la lealtad y el amor entre los miembros de esta desdichada familia.
Mientras los recuerdos flotan y las tensiones aumentan, la salud mental de Mary se despliega, mostrando cómo el pasado sigue influyendo en el presente. Entre momentos de ternura y dolor, los Tyrone intentan navegar sus interacciones disfuncionales, revelando la fragilidad de las relaciones familiares. En un contexto de desasosiego y melancolía, la noche se convierte en un espacio de confrontación, donde los anhelos y fracasos se entrelazan en una narrativa desgarradora. Al final, la lucha por la comprensión y la redención deja a los personajes y al espectador reflexionando sobre el amor y la pérdida en una familia marcada por la tragedia.