En una pequeña ciudad de Pensilvania, un joven solitario llamado Martin vive atormentado por una vida que parece estar marcada por la oscuridad y el aislamiento. Con su naturaleza introspectiva y una evidente falta de conexión con el mundo que lo rodea, Martin comienza a desarrollar una fascinación perturbadora por la sangre y la violencia. Convencido de que tiene un legado vampírico, se sumerge en sus fantasías, buscando a sus "víctimas" en los alrededores de su hogar.
Su vida se complica aún más cuando se muda con su abuelo, un hombre anciano y supersticioso que cree firmemente en la existencia de vampiros y, desconfiando de su nieto, se convierte en un enemigo de su creciente locura. A medida que la relación se vuelve cada vez más tensa, Martin lucha entre su propia identidad y las expectativas que otros tienen sobre él. Las fronteras entre la realidad y sus delirios se desdibujan, lo que lleva a una serie de encuentros escalofriantes y peligrosos.
La película se adentra en la psicología de un joven que se siente como un extraño en su propia piel, y explora temas de soledad, familia y la naturaleza del mal. A través de un estilo visual inquietante y una atmósfera cargada de tensión, el director logra capturar la angustia existencial de Martin, convirtiendo su travesía en un viaje oscuro y reflexivo que deja al espectador cuestionando la verdadera naturaleza de la humanidad.