En una Cuba revolucionaria, un hombre se encuentra atrapado entre el pasado y el presente, cuestionándose su lugar en un mundo en constante cambio. Santiago, un intelectual bourgeoise, se siente alienado en una sociedad que ya no reconoce como su hogar. Mientras sus amigos y familiares abandonan la isla tras el triunfo de la Revolución, él elige quedarse, pero lo hace desde una perspectiva de desilusión y desconexión.
A medida que la historia avanza, Santiago nos lleva a través de sus recuerdos, donde explora su vida anterior a la revolución, sus relaciones con mujeres, y sus disquisiciones filosóficas sobre la identidad y el sentido de pertenencia. La película es un reflejo crudo y poético de la lucha interna de un hombre que observa la transformación de su entorno desde la distancia emocional. Las interacciones con su ex esposa, sus nuevas amantes y otros personajes emblemáticos de la época revelan sus miedos y deseos, así como un profundo sentido de pérdida.
En medio de la agitación política y social, Santiago se siente como un espectador de su propia vida, incapaz de encontrar un propósito en un mundo que parece desmoronarse a su alrededor. La narrativa se entrelaza con bellas imágenes de La Habana y una música envolvente, creando una atmósfera nostálgica. Al final, el conflicto de Santiago se convierte en símbolo de la lucha más amplia de un país en búsqueda de su identidad y futuro, dejando al espectador contemplando la complejidad del ser humano frente al cambio.