En esta divertida secuela, seguimos las adorables desventuras de Mikey, el pequeño que pudo hablar gracias a la magia del cine. Ahora, el niño ha crecido un poco, y su vida familiar da un giro emocionante con la llegada de una nueva hermana, Julie. La dinámica familiar se complica cuando los celos surgen entre los hermanos, y Mikey se siente un poco desplazado. Mientras tanto, sus padres, James y Mollie, también tienen que lidiar con sus propios problemas de relación y, aunque se aman, su vida se ha vuelto un poco caótica.
Lo que hace que esta historia sea aún más intrigante es que, al igual que en la primera película, los pensamientos de Mikey se convierten en un espectáculo hilarante y a veces conmovedor. Puedes escuchar todo lo que pasa por su cabecita mientras él intenta entender su mundo y adaptarse a su nueva realidad. Pero no todo es tan sencillo: los personajes no humanos, como el perro de la familia y otros animales de la comunidad, también aportan su dosis de humor y locura a la mezcla.
A medida que vuela con su ingenio y curiosidad, Mikey se embarca en una serie de situaciones cómicas mientras aprende sobre la familia, el amor y la importancia de aceptar a los nuevos miembros. La película trata sobre crecer y la complicada pero hermosa relación entre hermanos, mostrando que, aunque la vida se complica, el amor siempre encuentra la manera de unir a la familia. ¡Prepárate para un sinfín de risas y ternura!