En una remota isla de Filipinas, un grupo de pescadores vive una vida sencilla y austera, luchando contra las adversidades cotidianas que les presenta la naturaleza. La comunidad es pequeña y unida, pero la llegada de un evento inesperado pone a prueba su resistencia. Un día, tras un misterioso fenómeno natural, el equilibrio de sus vidas se ve alterado, y los isleños deben enfrentar desafíos que van más allá de la búsqueda diaria de alimento.
Con el mar como su único recurso, los pescadores se ven obligados a lidiar con la escasez de peces, lo que genera tensiones y conflictos dentro del grupo. A medida que los días pasan, la lucha por la supervivencia se convierte en un tema central, y las relaciones entre los personajes se desarrollan en medio de la tensión. Cada uno de ellos aporta su propia perspectiva y lucha interna, reflejando la diversidad del espíritu humano frente a la adversidad.
El director presenta esta historia con una sensibilidad visual impresionante, utilizando paisajes naturales y elementos simbólicos para transmitir el sufrimiento, la esperanza y la resiliencia de sus protagonistas. Con poco diálogo y una narrativa centrada en la acción y la atmósfera, la película se convierte en un poderoso retrato de la lucha y la belleza intrínseca de la vida en condiciones extremas. Un canto a la perseverancia, que te hará reflexionar sobre el valor de la comunidad y la conexión del ser humano con su entorno.