En un pequeño pueblo de Oklahoma durante la época de la Gran Depresión, una madre soltera llamada Sarah Leavitt lucha por mantener a su familia a flote mientras se hace cargo de un terreno petrolero que heredó de su difunto esposo. La vida no es fácil, y su pequeño negocio enfrenta la amenaza constante de los gigantes de la industria petrolera que buscan apoderarse de sus recursos. Sarah, interpretada por la siempre carismática Faye Dunaway, es una mujer decidida que no se dejará intimidar, y al lado de su temerario hermano, interpretado por Warren Oates, se embarca en una odisea de intriga y aventura.
Cuando unos rudos petroleros, liderados por un magnate sin escrúpulos, intentan intimidarlos y forzarlos a vender su tierra, Sarah decide no rendirse. En el proceso, despierta un espíritu de lucha que la lleva a formar alianzas inesperadas, incluso con un antiguo amor que regresa al pueblo. La tensión se incrementa entre las maquinaciones del negocio y los vínculos familiares, llevando a una serie de giros inesperados.
Mientras la lucha por el terreno se convierte en una batalla entre lo personal y lo profesional, Sarah descubre que su verdadero poder radica en su determinación y amor por su familia. En esta mezcla de drama y comedia, la historia nos recuerda que en tiempos difíciles, el coraje y la resiliencia son las claves para enfrentar cualquier adversidad.