La historia sigue a un exjugador de fútbol americano llamado Eddie Palmer, quien, tras cumplir una larga condena en prisión, regresa a su pequeño pueblo natal. Sin tener un rumbo fijo y enfrentando el rechazo de quienes lo conocieron, intenta reintegrarse a la sociedad mientras lidia con su propio pasado tumultuoso. Su vida da un inesperado giro cuando se cruza con Sam, un niño solitario y diferente que vive con su madre en una situación complicada.
Sam es un niño que se siente fuera de lugar y tiene un estilo único que no encaja con las expectativas establecidas por su entorno. A medida que Palmer se ve obligado a cuidar de Sam, ambos forjan una conexión inesperada y profunda. Juntos, se ayudan a encontrar su lugar en el mundo, desafiando las normas sociales y la opinión de una comunidad que todavía no ha superado los prejuicios.
A lo largo de la película, Eddie enfrenta sus propios demonios internos y empieza a descubrir el verdadero significado de la familia y la aceptación. La relación con Sam le brinda una nueva perspectiva de la vida, llevándolo a cuestionar sus decisiones pasadas y las posibilidades de un futuro mejor. Con un enfoque en la redención y la diversidad, esta emotiva historia nos muestra que la verdadera fuerza radica en la conexión humana y en aprender a ser uno mismo, sin importar lo que digan los demás.