En la vasta y desértica carretera de Texas, un hombre aparece de la nada, vagando sin rumbo y con la memoria borrada. Su nombre es Travis, y después de cuatro largos años, regresa a la vida de su familia, aunque no recuerda cómo ni por qué. Su hermano, cinéfilo y con una vida un tanto neoyorquina, lo recoge y le ofrece un lugar donde reconstruir su vida. Pero la incógnita persiste: ¿dónde ha estado Travis todo este tiempo y qué le pasó para perderse en el silencio?
Mientras Travis intenta retomar su antiguo rol como padre y esposo, se enfrenta a la dura realidad de su vida anterior. Su esposa, Jane, ha desaparecido, y su hijo, Hunter, apenas conoce a su padre. La relación entre ellos es tensa y cargada de melancolía. Sin embargo, congelado en el tiempo, Travis siente que debe encontrar a Jane para completar el rompecabezas de su vida.
A medida que se embarcan en un viaje por Estados Unidos, los escenarios se vuelven tan desoladores como emotivos. Con paisajes que cuentan su propia historia y encuentros con personajes peculiares, esta búsqueda se convierte en una introspección emocional sobre la pérdida, la familia y la redención. La conexión visual y sonora de la película, junto con su profunda narrativa, ofrece una experiencia cinematográfica que permanece en la mente mucho después de los créditos finales. Finalmente, ¿logrará Travis recuperar lo que ha perdido?