En un rincón mágico de Londres, Wendy y sus hermanos, Juan y Miguel, viven una vida tranquila, pero su imaginación vuela alto. Una noche, cuando las estrellas brillan con más intensidad, un misterioso niño volador llamado Peter Pan aparece en su habitación, acompañado del hada Campanita. Peter, quien nunca ha crecido, les invita a escapar a Nunca Jamás, un mundo lejano lleno de maravillas, piratas y aventuras.
Los tres hermanos, intrigados por la promesa de un lugar donde la diversión nunca se termina, se lanzan al cielo, dejando atrás su hogar. En Nunca Jamás, se encuentran con los niños perdidos y se enfrentan al temido Capitán Garfio, un pirata astuto y decidido a capturar a Peter y vengarse de él, pues este le ha cortado la mano y la ha alimentado a un cocodrilo. Mientras la batalla entre el bien y el mal se intensifica, Wendy se convierte en la figura maternal de los niños perdidos y empieza a darse cuenta de que la falta de responsabilidades no es lo que pensaba.
Con la lucha contra Garfio como telón de fondo, Wendy debe decidir si quedase en el mundo de la infancia eterna o regresar a la realidad y a su familia. Esta historia llena de magia, amistad y crecimiento se convierte en una reflexión sobre el paso del tiempo y la inevitable necesidad de crecer, recordándonos que aunque los sueños son maravillosos, a veces el hogar es el mejor lugar donde estar.