En un pequeño pueblo rural en plena época de guerra, seguimos la vida de una mujer fuerte y decidida que, tras perder a su esposo en el frente, asume la responsabilidad del hogar y la granja familiar. Su vida se complica cuando se enfrenta a la presión social de aquellos que creen que una mujer no puede sostener una propiedad por sí sola. A pesar del desprecio y la duda que le rodea, nuestra protagonista se niega a rendirse. Con su astucia y el apoyo de algunas amistades leales, ella toma el arado y se convierte en el símbolo de la resistencia y la resiliencia en su comunidad.
A medida que lucha contra los obstáculos, tanto internos como externos, la mujer se encuentra salpicada de momentos de alegría y tristeza, descubrimientos personales y la necesidad de cuidar de sus hijos, que añoran a su padre. A través de su viaje, la narrativa aborda el conflicto de los valores tradicionales versus el emergente concepto de la independencia femenina. El trabajo arduo en el campo, las sequías y las adversidades se entrelazan con los dramáticos cambios en su vida, así como las interacciones con un joven vecino que comienza a interesarse en ella.
La historia se convierte en una poderosa reflexión sobre el papel de la mujer en tiempos de crisis, destacando su fuerza, su vulnerabilidad y su capacidad para prevalecer, al tiempo que desafía las normas de una sociedad cambiante. Con profundas lecciones sobre el amor y la lucha, la proyección de su vida en la pantalla logra resonar con la audiencia, ilustrando el poder del espíritu humano.