En un sanatorio psiquiátrico de California, un joven llamado Arthur es sometido a una dolorosa terapia de electrochoques debido a su supuesta locura, lo que lo convierte en un paria dentro del lugar. Con el tiempo, Arthur se entera de que tiene un poder extraordinario: puede matar usando solo su mente. Después de escapar del sanatorio, comienza a utilizar sus habilidades psíquicas para vengarse de aquellos que lo dañaron y a los que considera injustos.
Mientras Arthur desata su furia contra sus enemigos, una serie de muertes misteriosas empiezan a ocurrir en la ciudad. La policía, atónita, no logra conectar los puntos y queda atrapada en un juego de gato y ratón con este asesino sobrenatural. Por otro lado, la doctora que trata de entender la mente de Arthur se ve envuelta en la trama, tratando de desentrañar la locura y el talento enredados de su paciente.
Con cada asesinato que realiza, una atmósfera de terror y confusión se desata, dejando a todos en un estado de inquietud. A medida que la historia avanza, se revelan oscuros secretos, y la línea entre justicia y venganza se difumina. La tensión se incrementa mientras los personajes luchan no sólo por sobrevivir, sino también por entender la monstruosidad que puede habitar dentro de la mente humana. La película se convierte en una espiral inquietante que mantiene al espectador al borde de su asiento hasta el inesperado final.