En un barrio humilde de China durante la década de 1990, la historia nos lleva al corazón de una familia que regenta un viejo baño público. La rutina de sus días es interrumpida cuando el hijo, un joven rebelde y soñador, regresa a casa tras dejar sus estudios en la ciudad. Su llegada provoca una serie de tensiones familiares, pero también una reflexión profunda sobre el pasado y los sueños no cumplidos.
El padre, un hombre de carácter fuerte y con una vida marcada por las adversidades, se siente constantemente frustrado por la situación de su negocio y la falta de ambición de su hijo. Al mismo tiempo, el padre enfrenta sus propios fantasmas mientras intenta mantener viva la tradición del baño en un mundo que avanza a pasos agigantados hacia la modernidad. Por otro lado, el hermano menor, un niño curioso, proporciona un respiro cómico en medio de la rutina diaria.
Con un trasfondo de luchas personales y la búsqueda de la identidad, la película captura la esencia de las relaciones familiares y el sentido de pertenencia. A medida que el hijo se reconcilia con su padre, ambos aprenden la importancia de aceptar sus pasados y encontrar su lugar en un mundo cambiante. Este emotivo relato, entre risas y lágrimas, nos recuerda que a veces, la verdadera riqueza se encuentra en los momentos más simples y las conexiones humanas más profundas.