En una universidad, un estudiante de sociología llamado David es conocido por su vida tranquila y su enfoque académico. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando su mejor amigo le propone participar en una arriesgada experiencia científica: un programa de pruebas de sensibilidad que podría mejorar sus calificaciones. Aceptando un trato que parece demasiado bueno para ser verdad, David se somete a un revolucionario tratamiento que le hace perder temporalmente uno de sus sentidos. Pero lo que comienza como una inofensiva aventura se convierte rápidamente en una serie de situaciones hilarantes y a menudo incómodas.
Sin el sentido del tacto, David se enfrenta a un mundo lleno de retos cotidianos que nunca imaginó. Desde torpes interacciones con sus compañeros hasta malentendidos románticos con una atractiva compañera de clase, cada paso que da se convierte en una prueba de ingenio. La falta de sensibilidad lo lleva a situaciones absurdas que lo hacen replantearse su vida y sus prioridades. A medida que David intenta recuperar su normalidad, se da cuenta de que la verdadera vida no se trata solo de ver, oír o sentir, sino de conectar con los demás y establecer relaciones genuinas.
Con una mezcla de comedia y momentos emotivos, la película nos invita a reflexionar sobre la importancia de la comunicación y la empatía, todo mientras nos arranca risas en cada escena. David descubre que a veces, perder algo puede ser la clave para ganar mucho más.