En una pequeña comunidad rural, una mujer de fuerte carácter, conocida como la matriarca del pueblo, toma la decisión de mejorar las vidas de sus vecinos a través de la creación de un canal de riego. Con la esperanza de cultivar la tierra y asegurar un futuro próspero, se enfrenta a la oposición de los hombres del pueblo, quienes creen que esta empresa es demasiado ambiciosa y que deberían conformarse con lo que tienen. Sin embargo, la perseverancia de la protagonista la lleva a tener éxito en la construcción del canal, lo que transforma no solo la economía local, sino también la dinámica de poder en la comunidad.
Mientras el pueblo comienza a florecer, surgen viejos rencores y luchas de poder entre los hombres, quienes ven amenazado su estatus al perder el control sobre los recursos y la toma de decisiones. La protagonista, ahora convertida en un símbolo de esperanza y lucha, deberá enfrentarse a las consecuencias de su éxito, que incluye la envidia y la rivalidad entre sus antiguos aliados.
A medida que las tensiones se intensifican, la historia toca temas universales como la lucha por la igualdad, la ambición y las relaciones humanas, revelando cómo un solo acto de determinación puede alterar para siempre el curso de la vida de una comunidad. Con un trasfondo emotivo y un enfoque en la resiliencia femenina, esta narrativa, aunque ambientada en 1918, resuena con problemas contemporáneos y sigue siendo relevante hasta el día de hoy.