En el bullicioso contexto de Nueva York, un director de cine poco convencional intenta llevar a cabo una película que desafía las normas del séptimo arte. Con un enfoque innovador y bastante experimental, se adentra en la vida de un grupo de actores que se convierten en un reflejo de las complejidades humanas. Al mismo tiempo que se desarrolla la narrativa ficticia, los integrantes del elenco comienzan a cuestionar su propia realidad y la naturaleza del cine mismo.
La trama se enreda en capas de metatextualidad, ofreciendo una mirada aguda sobre el proceso creativo y las dinámicas interpersonales que surgen en el caos de la filmación. A medida que los días pasan, las tensiones entre los actores y el director se intensifican, revelando celos, inseguridades y una búsqueda desesperada por la autenticidad. A través de encuentros espontáneos y discusiones sobre la interpretación, se desdibuja la línea entre la actuación y la vida real.
Con un estilo visual que mezcla documental y ficción, el filme plantea preguntas profundas sobre la identidad y el arte. Lo que empezó como un simple proyecto cinematográfico se transforma en una exploración filosófica que, a más de cinco décadas de su estreno, sigue resonando en la mente de los espectadores. Es una película que no solo documenta el proceso de creación, sino que también sirve como un espejo que refleja las ansias, miedos y luchas del alma humana.