En una ciudad donde el tiempo parece ser el enemigo de todos, un grupo de criminales planea un elaborado atraco a un tren. La historia gira en torno a un astuto ladrón que necesita asegurarse el éxito de su operación en un mundo donde cada segundo cuenta. Utilizando un sistema de horarios de trenes, el grupo debe sincronizar sus movimientos con precisión milimétrica para no solo robar un valioso cargamento, sino también evadir a la policía y dejar atrás cualquier pista.
Mientras se desarrolla el trama, el protagonista se enfrenta a sus propios demonios internos, cuestionando la lealtad de sus cómplices y lidiando con la creciente presión de un plan que parece volverse cada vez más complicado. La tensión aumenta cuando los imprevistos comienzan a surgir, poniendo a prueba la inteligencia y la rapidez de cada miembro del equipo. La habilidad del ladrón para manipular el tiempo, un juego de hora y dirección, se convierte en el eje central del relato, manteniendo a la audiencia al borde de sus asientos.
Con giros inesperados y momentos de pura adrenalina, la película mezcla elementos de thriller y drama, explorando temas de codicia, traición y el implacable paso del tiempo. A medida que la hora del atraco se aproxima, el reloj avanza y el espectador se sumerge en un juego peligroso donde nadie está a salvo, y el precio del fracaso se vuelve mortal.